noviembre 12, 2019

Abrir el debate, profundizar la reflexión y la organización ciudadana

Es de público conocimiento que desde hace algunos meses se viene trabajando en la puesta a punto de Calcatreu, el emprendimiento megaminero de oro, plata y otros minerales ubicado a algunos kilómetros de Jacobacci, Provincia de Río Negro. Esta explotación viene queriendo realizarse desde hace más de 20 años, pero la oposición de la Comunidad lo ha impedido. Sin embargo, la estrategia utilizada en la actualidad por la empresa y el gobierno ha sido diferente, no ha habido grandes anuncios ni publicidad de las supuestas bondades de la apertura de esta mina, todo lo contrario, han optado por el silencio, sin consultar a todas las poblaciones y Comunidades afectadas y sin abrir el debate, simplemente avanzan en lo que parece inminente y cuando desde algún lugar se cuestiona el proyecto, se repiten los argumentos de la realización de controles para que no haya daño ambiental ni contaminación, la generación de empleo, y la generación de divisas para las arcas estatales.

Es sobre estos puntos que queremos abrir algunos interrogantes y cuestionamientos que nunca han sido respondidos por quienes son responsables de informar para que la sociedad pueda decidir si quiere o no estos emprendimientos.

● La realización de controles para que no haya daño ambiental ni contaminación: cuesta entender cómo se puede sostener este argumento cuando para realizar estas explotaciones hay que detonar o perforar cerros que nunca volverán a su estado original, el paisaje, la flora y la fauna se verán inexorablemente dañados. Además de utilizar miles de millones de litros de agua, fuente de vida de toda especie sobre el planeta, en una región en la que escasea. ¿Alguien, seriamente, puede creer que estos emprendimientos son inocuos y no dañan la naturaleza, cuando se utilizan sustancias tóxicas y se alteran los ecosistemas?

● El Departamento Provincial de Aguas (DPA) ha realizado estudios para ver la calidad y cantidad de agua que hay en la región, los resultados son alarmantes, pero no han sido difundidos a toda la sociedad de manera clara, ¿por qué? Pedimos a las autoridades de este organismo que dén a conocer esa información. ¿Alguien, seriamente, puede confiar en los controles estatales a la luz de lo ocurrido en otros puntos del país?, ¿Alguien puede confiar en los organismos de contralor cuando se modifican o represan cauces naturales de arroyos a la vista de todos y en perjuicio de todos?
Según el artículo del día 6 de octubre en el Diario Río Negro, titulado: “Estiman que hay más oro en Calcatreu…” se comenta que “hasta fin de año los estudios que se llevarán adelante determinarán la posibilidad de captación de agua en la zona”. ¿Qué impacto ambiental implica tal captación del agua para extraer 1.000.000 de onzas de oro declaradas?

● En el artículo de diario mencionado se anuncia que los nuevos estudios revelan la existencia de 250.000 onzas de oro más de las que se habían registrado en los estudios anteriores. ¿Por qué no se anuncia una actualización de cantidades estimadas para la extracción de plata?

● Nos preguntamos también cómo desempeña su rol la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Provincia de Río Negro, cuál es la metodología de control y si está garantizada la autonomía respecto a los resultados de los estudios de la empresa Patagonia Gold. Como ciudadanos-as hemos solicitado informes de acuerdo a la ley 25.831 “libre acceso a la información pública ambiental” y hasta la fecha no han dando respuestas. Violando así las garantías constitucionales de Derecho a la Información.

● La generación de empleo: este es uno de los argumentos que más repiten aquellos que están a favor de la megaminería por la necesidad imperiosa de muchos de nuestros hermanos y hermanas de conseguir un empleo que les permita vivir dignamente y satisfacer las necesidades básicas de sus familias, pero nunca explican claramente cuántos empleos genera, por cuánto tiempo y con qué nivel de especialización, es decir, no sabemos con claridad, ni quiénes, ni cuántos, ni por cuánto tiempo tendrían trabajo. Los números que suele darse son irreales, porque en el dato se oculta que la generación total de puestos de trabajo no son permanentes, muchos de ellos, sólo por algunos meses. Teniendo claridad en esta información, ¿podemos como comunidad pensar en alternativas de empleo permanente y que no hipotequen el futuro de nuestros hijos? ¿cómo han contribuido los gobiernos con políticas activas para que las actividades productivas de la región sean generadoras de puestos de trabajo que permitan vivir con esa dignidad?

● La generación de divisas para el estado: las empresas mineras, luego de procesar en el exterior los materiales que extraen en países como el nuestro, informan cuál ha sido su producción y sobre eso, tributan un porcentaje ínfimo. ¿Cuál es la inversión que realizan estas empresas y cuáles sus ganancias? ¿Por qué no se discute subir la carga impositiva a estas empresas? Luego de un proceso de empobrecimiento de las comunidades y del Estado, se plantean estos proyectos como la única salida para generar divisas rápidamente, divisas que ni siquiera se utilizan para el desarrollo del pueblo, sino que sirven para pagar una escandalosa deuda externa.

En julio de este año, el Senado de la Nación declaró la “emergencia climática y ecológica”, es una declamación no vinculante, sin embargo responde a la iniciativa de la juventud que movilizada en todo el mundo exige un cambio de reglas de las relaciones sociales y de la relación con la naturaleza. Esto implica un profundo cuestionamiento al modo de producción, de consumo y de distribución de los bienes naturales. Desde este planteo nos preguntamos también ¿para qué la extracción de oro y plata en este momento crítico para esta civilización? Los objetivos de desarrollo sustentable de la ONU para 2030, presenta prioridades tales como eliminar la pobreza, el hambre y lograr la seguridad alimentaria, garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible, etc. A los dramáticos interrogantes sobre los costos ambientales que trae aparejado la extracción de oro y plata, se une la pregunta por el modelo de desarrollo al que necesitamos apostar como generación. Es hora de preguntarnos qué y cómo producimos. Más oro y plata no se cuentan como bienes imprescindibles para la subsistencia.

Quienes suscribimos este documento y conocemos lo sucedido en otras Comunidades donde estos emprendimientos se han instalado, sabemos que nada de lo que se promete termina siendo como lo plantean, que estas explotaciones no mejoran la vida de las Comunidades, sino que la lastiman. Denunciamos que las ganancias que se llevan explotando los bienes naturales de nuestra Casa Común sólo sirven para hacer ricos a los más ricos y empobrecer a las grandes mayorías, realimentando un sistema económico que ya no se soporta más.

Particularmente orientan nuestros interrogantes y nuestra determinación la cosmovisión ancestral del pueblo mapuche (gente de la tierra), en esta hora urgente sentimos el llamado de la Ñuke Mapu a velar por protección y cuidado, a evitar una nueva violación y profanación que tendría consecuencias de muerte y destrucción.

Una vez socializada la información, pretendemos que la comunidad decida, a través de diversos mecanismos, si quiere o no que se instalen (o continúen) estas empresas multinacionales extractivas en nuestra provincia, conociendo qué hacen, cómo lo hacen, cuánto ganan, quiénes se quedan con esa ganancia y qué gana el pueblo.

Informe completo:

Descargar (PDF, 127KB)

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Joselo Riedel

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