TIERRAS Y RECURSOS NATURALES

 
     

Jueves 19 de agosto de 2004

ENTRE EL DESARROLLO PRODUCTIVO Y 

LA SUSTENTABILIDAD AGROPECUARIA DEL CHACO

Sáenz Peña (Agencia)El Chaco productivo, que tuvo una extraordinaria ampliación de su área de explotación agropecuaria –y que puede aumentar a unas 10.000.000 de hectáreas para el 2010 según un estudio de la Facultad de Ciencias Naturales de la UBA– debate hasta qué punto se debe producir como hasta aquí se hizo. La enorme ampliación del área de siembra, la falta de rotación de cultivos, el sobrepastoreo y otros factores, condicionan el desarrollo sostenido, a la par que se observa una fuerte caída del empleo rural y que no es absorbida por la aplicación de sistemas de producción con nuevas tecnologías. La ampliación de las fronteras agrícolas y la diversidad ambiental, son dos elementos que fuertemente vinculados a este proceso que, al menos en los debates, se instaló.

Opinión de Adamoli: "Esta historia ya la conocemos: al quebracho se lo explotó hasta casi su extinción comercial, el algodón se explotó hasta agotar los suelos, y ahora está avanzando el cultivo de soja que imprevistamente se está disparando hacia un proceso de desertificación. Ojalá que eso no ocurra, pero se desmontaron enormes superficies de la provincia, se expulsó a la mano de obra rural que no es absorbida por las nuevas tecnologías, y si se dispara un proceso de desertificación, nos vamos a encontrar con que perdimos el suelo, el bosque, el hombre, y... no queda nada”. Así, de esta manera, comenzó su diálogo con NORTE el ingeniero agrónomo Jorge Adámoli, docente de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad de Buenos Aires, autor de varios trabajos relacionados con la expansión de las fronteras agrícolas y la diversidad ambiental, en su paso por Sáenz Peña.

"Es que estamos dedicándonos a un cultivo que está de moda: la soja, porque tiene un alto precio, y esto ya pasó con otros cultivos, lo explotamos hasta que no haya más", reiteró.

El Chaco argentino tiene 500.000 km2 de tierras, que significan unas 50.000.000 de hectáreas. Entre 1995-1996, el área cultivada era de 5 millones de hectáreas. Para el 2010, según un estudio hecho por la UBA, habrá más de 10 millones de hectáreas cultivadas.

"Aunque tal vez se piense que es sólo el 20% de la superficie, no es para quedarnos tranquilos y debemos preocuparnos y ocuparnos por el problema de la diversidad biológica", se apuró a decir.

El docente de la UBA y conocedor de los temas relacionados al medio ambiente y los distintos sistemas de producción, sostuvo que hay que aprender a valorar la producción, pero también el ambiente y el hombre, que es uno de los principales actores de esta cadena.

Sostuvo que hay que definir claramente dos campos: uno el de la alta producción, con alta eficiencia, y segundo, un manejo responsable de los recursos, indicando que hay varias formas de depredar el medio ambiente, como la vieja ganadería que ha sobrepastoreado los campos y la actividad forestal que liquidó los recursos forestales de la región, considerando que eso, forma parte del pasado.

Debatir sobre la ampliación del área agrícola

En la actualidad –sostuvo– los productores se dedican a los monocultivos sin hacer las rotaciones correspondientes, y avanzan mucho más allá que la frontera agrícola y que los límites climáticos indican, con manejos de tipos de producción que son ineficientes a largo plazo.

La ampliación del área agrícola en el Chaco es un tema central que debería estar presente en todos los ámbitos de discusión, señaló.

En la actualidad, indicó, hay que ver los excelentes casos de manejo responsable, serio, y altamente productivo que son motivo de orgullo para los chaqueños y combatir enérgicamente a todo lo que sea la depredación ya sea de la agricultura pero también la depredación de los bosques y de los campos de pastoreo.

Medidas necesarias

Como principales medidas que se pudieran adoptar, Adámoli evaluó que se debe apoyar y profundizar todos los procesos que impliquen la adopción de tecnología, respetar las características del medio ambiente, preservar muestras representativas de la diversidad biológica y generar las condiciones para que los productores y trabajadores rurales que ya fueron desplazados sin que estas nuevas tecnologías que aplican los modelos productivos los absorban, para que tengan posibilidad de seguir trabajando en sus áreas.

© DIARIO NORTE

   

 

 
 
   
   
   
   
   
   
 
 

 

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