mayo 6, 2020

Misiones, territorio Mbya atacado

Pasando por encima de todos los decretos y resoluciones, desinteresándose por lo social, una empresa  reinicia sus actividades  y se permite poner en riesgo no solo a su personal sino a todo su entorno y  con ellos a  una de  las partes más frágiles de los habitantes en la provincia, cuando de  salud se trata, las Comunidades Indígenas.

El planeta tuvo un momento de descanso durante la cuarentena, las aguas se aclararon y los coatíes pasearon libres por las calles de algunos pueblos, pero esa paz ambiental no existió en el  territorio de Tekoa Ka’a Kupe, relevado por la ley 26.160, que incluye  el  lote 5b en la localidad de Campo Grande, sobre el que avanzó la empresa CARBA SA con la autorización del Ministerio de Ecología y RNR, aprovechando  que desde la segunda cuarentena esta actividad les  estaba permitida a nivel nacional.

La obligatoriedad de la cuarentena ordenada por el gobierno nacional y refrendada por el provincial es para los demás, la empresa reinició la extracción de  especies  de  la selva misionera, cayeron innumerables ejemplares, su caída estaba autorizada, esto  lo hace  legal pero no moral, dos ideas  que no siempre están juntas.

Los árboles están cortados, la selva de luto, los Mbya no pudieron salvarlos una vez más y su hábitat tiene otra cicatriz.

No habrá sanciones para la empresa por trabajar aprovechando la necesidad de los motosierristas, los ancianos ejemplares ya se transformaron en dinero. Si el gobierno provincial quiere un futuro verde, que no sea de pinos y eucaliptus, deberá liberar de impuestos a  los  que conserven la selva.

Esta acción se llevó adelante con total alevosía, aprovechando que sería imposible para la gente de la Comunidad volver a detenerlos, como lo hicieron en febrero de este año, a ellos la cuarentena si los detuvo, como siempre se ha dicho nada más cobarde que el capital.

DENUNCIA EL MBURUVICHA DE KA’A KUPE SABINO BENÍTEZ

Estamos preocupados porque nuestros derechos reconocidos en la Constitución Nacional y en el Convenio 169 de la OIT no se respetan. El gobierno y la empresa CARBA SA tienen que entender que tenemos culturas diferentes y merecemos ser respetados.

 El modo en que cuidamos la vida que hay en la naturaleza es diferente. En un árbol vemos remedio, alimento, cuidador del agua, cuidador de animales. El modo de ver de los no indígenas es diferente, no pone tristes porque destruyen, contaminan los arroyitos y nuestra cultura se ve afectada.

 La naturaleza es parte de la vida de los Pueblos Indígenas y no somos egoístas, nuestro cuidado de la selva beneficia a toda la sociedad.  

HACE UN LLAMADO A LA CORDURA MARIO BORJAS

Mi nombre es Mario Borjas, Vera Mirĩ, mi nombre tradicional, soy de la Comunidad Ka´a Kupe. Quiero contar a la sociedad y a las personas que tienen responsabilidad y son importantes para resolver el problema que hoy tenemos. Estamos ante un nuevo atropello por parte de la Empresa CARBA S.A., con la autorización del Ministerio de Ecología. Queremos que todos entiendan que el pueblo Mbya Guaraní protege la selva, por eso nos duele cuando están cortando la vida de un árbol y están matando de ese modo, la vida de las Comunidades.

Siempre reflexionamos que nosotros somos parte de la naturaleza, somos vida con ella. Sin el monte no existe la buena salud, no existe la educación, no puede existir nuestra organización. Volvemos a decir con mucho dolor, con mucha tristeza al gobierno, al Ministro de Ecología que estamos afligidos porque el desmonte volvió a suceder. El Ministro de Ecología sabe perfectamente dónde la Comunidad tiene su vida y su forma de ser.

Queremos hablarle a la sociedad y decirle que el desmonte está relacionado con las enfermedades y la sequía, como el coronavirus, por ejemplo. La naturaleza es una protección para todos.

Con esta enfermedad recibimos órdenes para que no hagamos actividades, ni siquiera que practiquemos deportes y nosotros lo respetamos, nos quedamos en la Comunidad. ¿Y entonces por qué se aprovechan y no respetan nuestros derechos?

Ecología le da permiso a la empresa CARBA SA para seguir sacando madera de nuestro territorio y para nosotros eso es también una enfermedad.

Pedimos con respeto, pero con firmeza, ¡que paren! Nosotros vamos a seguir luchando que dejen que el monte siga con su vida propia.

Ecología tiene el poder para decir que paren, que el monte ya no se puede tocar, sin embargo no lo hace y eso no lo podemos creer. Para nosotros eso es un castigo. Todos debemos cuidarnos de las enfermedades. Una vez más nos sentimos atropellados, discriminados y acorralados.

Share this:

About Joselo Riedel

Joselo Riedel

  • Email

Add Comment