En Belém do Pará, el corazón de la Amazonía, del 10 al 21 de noviembre se celebra la COP30, encuentro clave donde el mundo vuelve a debatir el rumbo frente a la emergencia climática. Allí, las redes eclesiales del Sur Global participarán del Global South Delegates Meeting, llevando una voz que une fe, justicia y compromiso con los pueblos más afectados por la crisis climática.

En la cumbre se encuentra participando Rosita Sidasmed, Hermana de la Misericordia de las Américas, secretaria ejecutiva de la Red Eclesial Gran Chaco y Acuífero Guaraní (REGCHAG) y miembro del Equipo Nacional de Pastoral Aborigen. Su participación aporta la experiencia del largo camino de acompañamiento de ENDEPA a las Comunidades, fortaleciendo el vínculo con las voces indígenas que interpelan las políticas globales desde una cosmovivencia del cuidado y la armonía con la naturaleza.

Junto a la REGCHAG, estarán presentes redes como la REPAM (Red Eclesial Panamazónica), la REBAC (Red Eclesial de la Cuenca del Congo), la RAOEN (Red Río Arriba de Asia y Oceanía) y la European Laudato Si’ Alliance (ELSiA). Todas convergen en el propósito de fortalecer la voz del Sur Global ante los espacios de decisión climática, denunciando las falsas soluciones que priorizan intereses económicos sobre la vida y los territorios.
El encuentro, impulsado por CELAM, Jesuits for Climate Justice, CIDSE, JESC y el Movimiento Laudato Si’, reafirma que la crisis climática es también una crisis ética y cultural, que exige una conversión profunda del modo en que habitamos el planeta, con “el compromiso del Gran Chaco y del Acuífero Guaraní con la defensa de la Casa Común y la búsqueda de una justicia climática desde los territorios”, menciona la REGCHAG.
Durante la cumbre se desarrollará el evento paralelo “Llamada de las Conferencias Episcopales Católicas del Sur Global en Favor de la Justicia Climática”, donde se abordará la declaración conjunta de Asia, África, América Latina y el Caribe, que reclama reparar la deuda ecológica del Norte Global, abandonar los combustibles fósiles y escuchar las voces de los pueblos que resisten desde los territorios.

La presencia del tema indígena en la COP30 llama a una justicia que reconozca las raíces espirituales de la Tierra y a un nuevo pacto de solidaridad entre los pueblos.