Pueblos Indígenas preexistentes, presentes y con derechos

10 de diciembre – Día de los Derechos Humanos

El 10 de diciembre de 1948 se asumió un compromiso histórico al proclamar la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Treinta artículos que afirmaron, por primera vez de manera colectiva, que todas las personas nacen libres e iguales en derechos y dignidad. Con el paso de los años, ese espíritu también abrió camino al reconocimiento de los derechos de los Pueblos Indígenas, no solo como individuos, sino como Pueblos con identidad, cultura y territorio.

En la Argentina, ese reconocimiento quedó plasmado en la Reforma Constitucional de 1994, que reconoció la preexistencia étnica y cultural de los Pueblos Indígenas, garantizó su identidad, la educación bilingüe e intercultural, el derecho a la personería jurídica de sus Comunidades y la propiedad comunitaria de las tierras que habitan desde siempre, tierras que no son mercancía, sino vida, memoria y futuro.

A estos derechos se suman compromisos internacionales como el Convenio 169 de la OIT y las declaraciones de Naciones Unidas y la OEA, que afirman el consentimiento previo, libre e informado, la autodeterminación y los derechos territoriales.

Sin embargo, entre lo que dicen las leyes y lo que viven muchas Comunidades de los más de 60 Pueblos que habitan lo que hoy es Argentina, todavía persiste una brecha profunda. Por eso, hoy más que nunca, hablar de derechos humanos es también reconocer las deudas pendientes del Estado y de la sociedad, acompañar las luchas por el territorio, la autodeterminación y el respeto a los Pueblos Indígenas como preexistentes, plenamente vivos en el presente y con derechos.

Scroll al inicio