El XXIV Encuentro Nacional de Educadores Indígenas de ENDEPA reunió del 11 al 13 de septiembre a alrededor de 50 docentes indígenas y educadores interculturales de distintas regiones de Argentina en Casa Nazaret, en la Ciudad de Buenos Aires.
Bajo el lema “Cuerpo, tierra y territorio”, las jornadas propusieron un espacio de reflexión comunitaria sobre la Educación Intercultural Bilingüe y sobre las realidades que atraviesan quienes desarrollan su tarea educativa en los territorios.

La propuesta permitió compartir experiencias vinculadas con la enseñanza, las lenguas, las identidades y los saberes de los Pueblos, a partir de las situaciones concretas que atraviesan las Comunidades. En ese intercambio tuvieron un lugar central las experiencias de docentes que viven y trabajan en contextos marcados por conflictos territoriales, desalojos, atropellos y procesos de desterritorialización.
El encuentro fue acompañado por el Área de Educación de ENDEPA con la participación de docentes interculturales de los Pueblos Qom, Pilagá, Wichí, Rankülche, Huarpe, Kolla, Mapuche, Mapuche Tehuelche, Guaraní, Mbya Guaraní y Mocoví, junto a educadores no indígenas que scompañan en Formosa, Chaco, Chubut, Mendoza, Neuquén, Santa Fe, Misiones, Jujuy, Salta y La Pampa.
Una educación atravesada por la realidad en los territorios
Las jornadas pusieron en común las distintas formas en que las problemáticas territoriales repercuten sobre la vida comunitaria y sobre las experiencias educativas.
Las experiencias compartidas desde Misiones, Jujuy, Formosa y las provincias del sur permitieron reconocer escenarios diferentes, atravesados por historias y conflictos propios, pero también por preocupaciones comunes, sobre todo territoriales. En este contexto la Educación Intercultural Bilingüe se abordó a partir de las experiencias concretas de quienes la sostienen cotidianamente.
El cuerpo como parte del territorio
El lema “Cuerpo, tierra y territorio” orientó las reflexiones de las tres jornadas. La propuesta estuvo a cargo de Sofía Chipana Quispe, teóloga aymara e integrante de la Comunidad de Teología Andina y Mujeres del Abya Yala.
Uno de los ejes trabajados fue la Educación Sexual Integral desde una perspectiva intercultural. El abordaje vinculó el cuerpo con el territorio y con las formas en que los Pueblos Indígenas comprenden la vida comunitaria, la identidad y el cuidado. La incorporación de una mirada intercultural sobre la ESI abrió un espacio para recuperar las experiencias y cosmovisiones de los distintos pueblos presentes en el encuentro.
Esta perspectiva también permitió pensar los desafíos que enfrentan los docentes al desarrollar propuestas educativas en Comunidades donde las condiciones territoriales forman parte de la vida cotidiana.
Estos compartires abrieron una instancia de reflexión fuerte donde las voces permitieron reconocer que la Educación Intercultural Bilingüe se construye a partir de las historias, las lenguas, los saberes y las luchas de cada Pueblo. En ese diálogo, cuerpo, tierra y territorio expresan una misma trama de vida, identidad, espiritualidad y pertenencia que atraviesa la tarea cotidiana de enseñar y aprender.