Territorio y resistencia: la memoria Indígena del Gran Chaco

5 de diciembre – Persecución y sometimiento de los Pueblos Indígenas en el Gran Chaco por el gobierno de Julio A. Roca

La historia en el Gran Chaco está marcada por la violencia y el despojo hacia los Pueblos Indígenas. Entre la década de 1870 y finales de la década de 1930, los Qom, Pilagá, Wichí, Mocoví, Nivaĉle, Tonocoté, Chané y Tapieté enfrentaron un proceso de subyugación que no solo destruyó sus territorios, sino también su modo de vida.

Lejos de ser un “producto de la época”, como muchas veces se quiere justificar, estas decisiones se discutieron incluso en el Congreso de la Nación. Y aunque existieron voces que denunciaron las injusticias, la estructura del Estado avanzó con estrategias militares que cercenaron el acceso de las Comunidades a sus espacios naturales, limitando su desarrollo y supervivencia.

Privados de sus bienes naturales, muchos miembros de las Comunidades se vieron obligados a vender su fuerza de trabajo, entrando en un sistema de explotación que profundizó la precarización. La vida armónica con la naturaleza quedó interrumpida y, de golpe, la industria del algodón, el obraje y el azúcar se convirtieron en nuevas realidades impuestas, lejos de sus territorios y su cultura.Y aunque han pasado más de cien años, el saqueo sigue.

Hoy, como ayer, hay quienes miran los territorios indígenas solo como fuente de ganancias económicas, sin respeto por la vida de los Pueblos ni por su desarrollo consciente y sostenible. Sin embargo, siguen resistiendo, enseñando que otro camino es posible, donde la armonía con la tierra y la preservación de la cultura son parte fundamental de la vida.

Fotografía: Nadia Shira Cohen.

Scroll al inicio